Prevención: adelántate a los problemas
Beneficios de la odontología preventiva
Vuelve a sonreir
Preguntas habituales
En el día a día se usan como sinónimos, pero la profilaxis es un concepto más completo. Mientras que la limpieza elimina el sarro visible, la profilaxis incluye además la eliminación de la placa bacteriana subgingival (bajo la encía), el pulido del esmalte para retrasar la aparición de nuevas bacterias y una revisión exhaustiva de toda la cavidad oral.
Es un tratamiento preventivo fantástico, especialmente para niños y jóvenes. Consiste en aplicar una fina capa de resina protectora en las ranuras de las muelas traseras. Esto evita que los restos de comida y las bacterias se queden atrapados en esas zonas difíciles de cepillar, reduciendo drásticamente la aparición de caries.
Porque la gran mayoría de los problemas dentales (como la gingivitis o las caries iniciales) no duelen en absoluto al principio. Cuando un diente empieza a doler, suele significar que la infección ya ha llegado al nervio o que la estructura está muy dañada. Prevenir es la clave para no sufrir urgencias.
Lo ideal es cepillarse los dientes tres veces al día durante al menos dos minutos, utilizar hilo dental o cepillos interproximales cada noche y limpiar la lengua. Además, reducir el consumo de azúcares y acudir a tu revisión anual con la Dra. Ortega completará el escudo perfecto para tu boca.