Recupera la función y la estética de tu boca
Beneficios de nuestras prótesis
Son estructuras que quedan cementadas de forma permanente en la boca, ya sea sobre tus propios dientes previamente preparados o sobre implantes. No se mueven, no se quitan para dormir y ofrecen la máxima firmeza y naturalidad.
Son las soluciones tradicionales que el paciente puede ponerse y quitarse cómodamente para su higiene diaria. Pueden reponer unos pocos dientes (parciales) o la arcada entera (completas), siendo una opción muy accesible y eficaz.
Vuelve a sonreir
Preguntas habituales
El periodo de adaptación varía según el tipo de prótesis y el paciente, pero suele oscilar entre dos y cuatro semanas. Al principio es normal notar una sensación extraña al hablar o notar un aumento de saliva. Con un poco de práctica al masticar y siguiendo nuestros consejos, te acostumbrarás por completo muy rápido.
Una corona (o funda) se utiliza para cubrir y proteger un único diente que está muy desgastado, roto o debilitado tras una endodoncia. Un puente, en cambio, se utiliza para sustituir la falta de uno o varios dientes apoyándose (haciendo de «puente») sobre las piezas sanas que quedan a los lados del hueco.
Deben lavarse después de cada comida utilizando un cepillo especial para prótesis y jabón neutro (evita la pasta de dientes común, ya que puede rayar el material). Por las noches, lo ideal es quitárselas para dejar descansar las encías y guardarlas en un recipiente con agua y una pastilla limpiadora efervescente específica.
Las prótesis fijas de alta calidad (como el zirconio o la cerámica) pueden durar muchos años si mantienes una higiene excelente. Las prótesis removibles, aunque son muy duraderas, suelen requerir desbastes o ajustes con el paso del tiempo debido a que el hueso y la encía de la boca cambian de forma de manera natural con los años.